miércoles, 11 de junio de 2014

SACRALIDADES Y SIMBOLIZACIONES. Una manera de construir el ser humano la realidad (Parte 1).

Dr. Orlando Durango Rueda
Desde mis discusiones en el aula de clase se me dio la posibilidad de reflexionar sobre los sentidos de la construcción simbólica, acto que por su propia estiticidad adquiere muchas veces en si mismo, sentido de belleza que terminamos por considerarla propia de la divinidad, aunque en muchos casos compartamos con la deidad estos umbrales de los que aún tenemos posibilidad de disputar y disfrutar como miembros de sus profundos designios.

El mito, como construcción de lo simbólico ha aparecido en toda la humanidad como una manera de construir la realidad y volverla un acto depurado, elaborado de la misma manera como el pintor elabora su gran obra pictográfica o el escultor imprime sobre la cosa,  rastros que se confunden con actos de una alta elaboración.

Así es también el mito que desde un comienzo acompañó la representatividad humana al lado de las primeras pinturas lacustres que pretendían transcribir la realidad pero al mismo tiempo pretendían incidir sobre el espíritu de los objetos que se procuraban obtener.

Queremos insistir en este aspecto termina por encontrar nuevos lugares para pensar el MITO. Aunque su configuración es eminentemente simbólica disfrutamos de él como pintura elaborada que se realiza de toda realidad.  Toda especialidad humana termina por generar episodios de naturaleza simbólica que terminan por darnos lo otro de la realidad que siendo realidad misma es realidad construida como imaginario simbólico.

La realidad tiene dos vidas que son su propia vida.  Existe como hecho concreto, como dato que se experimenta pero existe también como constructo que lo simbólico se encargó de plasmar para volverla figura, para desdoblarlo como acto cuya espiritualidad es su constitución como acto que tiene capacidad de representar. Casi como si el ser humano actuara y representara como un hecho que se produce al mismo tiempo. Es acto y representación.


El mito es por tanto una realidad elaborada y representada aunque esta realidad no tenga los componentes físicos de su espacialidad sino los productos simbólicos de su intencionalidad de representación.  El mito es la realidad  que se deja tocar por la especie humana para volverse morada de nuestra subjetividad, desde la cual esta realidad se vuelve espacio-morada de lo humano o historia de la ocupación humana del espacio.

Dr. Orlando Durango Rueda